30.9.09

Al Fauno... y los recuerdos de los recuerdos ...

несвоевременное

Así fue nuestro encuentro...
y ahora por obligación, comodidad, o compromiso debemos ignorarnos.
Hacernos los locos, pretender que no nos vimos, no supimos de inmediato lo perfecto que encajábamos, respetar nuestros caminos, mas el tuyo que el mío que es de una sola vía.

El "pudo ser" como cicatríz que arde e incomoda.
El "pudo ser" como excusa o resignación.
El "pudo ser" de los cobardes.
El "pudo ser"... y nada más... tan sólo pudo ser... pero no es...

Y es que no puedo, no quiero, es un juego que no me divierte;nunca lo ha hecho y que inclusive me aburre enfermamente, no seré deposito de tus huídas y evasiones a una realidad llena de Tierra y ausencias, no seré el paréntesis de tu infierno, ni el oasis de tu desierto, no seré vertedero de frustraciones en lo ajeno, no seré cervezas y condones, no seré todo lo que no quiero... no quiero eso para mi. Nunca más.

Viviremos con el estigma de lo inoportuno.
Nos miraremos y recordaremos lo que pudo ser, y extrañaremos alguna que otra noche lo que no fue.

Me quedo con mi caminito de una vía... con sus piedras y caídas...
me quedo medio llena, nunca medio vacía..
al final
yo se
que lo oportuno y lo correcto
está sentado con una sonrisa en los labios
esperando.me

F!

16.9.09

M i s e r i a s

No bastó el parto al vacío, ni los cueros, ni los gritos;
No bastó lo ingenuo, lo sútil, lo pristino;
no bastó la curiosidad, las risas, el abismo,
no bastó el golpe, la coca, la mierda,
no bastó el exceso, lo lejos, lo incierto;
no bastó lo jóven , lo tierno, lo intenso;
no bastó lo coshi, la humillación, la pérdida de tiempo;
no bastó lo máximo, la manìa, el desespero;
no bastó lo ambiguo, lo infantil, lo absurdo...
ha llegado la sequía, la lejanía, lo denso...
y no bastará, lo presiento...

F!

10.9.09

Se sirven silencios

He aprendido a tragarme las palabras.
A degustar el sabor a crudo de cada una, justo en el instante en que no fueron dichas.
A acostumbrar y educar el paladar en lo amargo y a disfrutar la complicidad de lo dulce.
A reconocer una a una las palabras que saben a dolor, a rencor y rabia.
A contener la respiración para que lo ácido se me haga mas intenso y que el cuerpo de las palabras violentas se disuelva en mi saliva antes de llegar al aire...

Mi boca vive repleta de palabras nunca dichas.
Ahora mas que nunca.
Justo cuando nunca antes había deseado decir tanto
por tanto sentir...

en esta boca...
se sirven silencios.



He aprendido a callar.

F!