10.9.09

Se sirven silencios

He aprendido a tragarme las palabras.
A degustar el sabor a crudo de cada una, justo en el instante en que no fueron dichas.
A acostumbrar y educar el paladar en lo amargo y a disfrutar la complicidad de lo dulce.
A reconocer una a una las palabras que saben a dolor, a rencor y rabia.
A contener la respiración para que lo ácido se me haga mas intenso y que el cuerpo de las palabras violentas se disuelva en mi saliva antes de llegar al aire...

Mi boca vive repleta de palabras nunca dichas.
Ahora mas que nunca.
Justo cuando nunca antes había deseado decir tanto
por tanto sentir...

en esta boca...
se sirven silencios.



He aprendido a callar.

F!

1 comentarios:

Maxi Kohan (kohanart) dijo...

es que a veces las palabras no bastan, o no sirven, o no son suficientes, o sólo nosotros habalmos nuestro idioma, o de tanto hablar pierden su verdadera dimensión...

sin palabras, pero no calla este poema...

:)