14.10.09

Metáforas como códigos
Tanto por decir y soy silencio
y el arte de lo oportuno, transgrede las devociones.

Nunca pensé que el amor fuese motivo de pena
pena de verguenza, pena de dolor;
pero habiendo vivido ya tantos amores
y dejando el camino minado de moldes
no es de extrañar que cuando apenas
empiezo a depurar el verbo
se hayan agotado todas las letras de esa palabra.


que pena...

Sentada
quedo, y pienso:

Ya no tiembla el cuerpo
no llora, no suda.
No se contrae de vida, ni de frío.
repasa las historias, las bocas, las miradas
y nada.

Sólo el presente, que obliga al silencio; estremece.
Y el precio por tanta calle, tanta lengua y tanto jadeo
es alto pero justo.

Hago silencio
y espero
a que el presente se diluya o me envuelva
para cuando lo haga, ya no seré yo misma
sere yo distinta.

que pena...
por la que hoy calla,
lo que hoy falla...

F!

1 comentarios:

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

... ...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazon
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesia ...


AFECTUOSAMENTE
FEMME SURREL 2.0




jose
ramon...