25.7.09

1.25am

Veo vaciarse mis corredores...
abiertas las ventanas
sólo la brisa se atreve a pasar.

Esta casa, que me comprende
se está helando en verano
y aquel nombre,
ya maldito,
hace ecos cotidianos.

Mi amante ha huído
mi sangre se hace grumos,
leo en el otro la voluntad de huir de intensos actos depresivos.

Sobrevienen todos tus muros
y los de ella, más los de él.
Todo es un laberinto de muros ajenos y propios.

No siento ya deseos...
de recorrer ya nada.
Último intento ¿ fallido ?
de nuevo el eco en tus labios
de aquel nombre, ya maldito.

Fastidio de lo que fue
en tu vida y en la mía
que hoy nos aparta.rá
sin sorpresas.

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