Metáforas como códigos
Tanto por decir y soy silencio
y el arte de lo oportuno, transgrede las devociones.
Nunca pensé que el amor fuese motivo de pena
pena de verguenza, pena de dolor;
pero habiendo vivido ya tantos amores
y dejando el camino minado de moldes
no es de extrañar que cuando apenas
empiezo a depurar el verbo
se hayan agotado todas las letras de esa palabra.
que pena...
Sentada
quedo, y pienso:
Ya no tiembla el cuerpo
no llora, no suda.
No se contrae de vida, ni de frío.
repasa las historias, las bocas, las miradas
y nada.
Sólo el presente, que obliga al silencio; estremece.
Y el precio por tanta calle, tanta lengua y tanto jadeo
es alto pero justo.
Hago silencio
y espero
a que el presente se diluya o me envuelva
para cuando lo haga, ya no seré yo misma
sere yo distinta.
que pena...
por la que hoy calla,
lo que hoy falla...
F!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentarios:
... ...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazon
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...
desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ
TE SIGO TU BLOG
CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesia ...
AFECTUOSAMENTE
FEMME SURREL 2.0
jose
ramon...
Publicar un comentario en la entrada